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Ochenta y cinco años después de la obtención del voto femenino en España

Y muchas mujeres decidimos un día coger el testigo de una mujer sin límites, miedos ni barreras para continuar luchando por nuestros derechos; por ser iguales a los hombres sin dejar de sentirnos plenamente mujeres.

Casi un siglo después, muchas mujeres, y algunos hombres, nos sentimos orgullosas de retrotraer de forma masiva lo que sucedió aquel 1 de octubre de 1931 en el Congreso. Muchos temían que las mujeres de la década de los 30 pusieran en peligro a la ‘joven república’.

A pesar del aluvión de críticas y obstáculos, del aislamiento político y casi familiar, Clara Campoamor nunca se rindió, y gracias a su valentía, tesón y a sus profundas convicciones feministas, al final, ganó el sí por 161 votos frente a 121. Ganaba así la libertad y la lucha de una mujer con la que siempre me sentiré en deuda.

Pese a todo y frente a todos, Clara Campoamor consiguió por fin que se aprobase por primera vez en la historia de España un artículo constitucional que consagrase el derecho al voto femenino. El tenor literal del art. 36 de la CE 1931 quedaba redactado de la siguiente forma para nombrar a las mujeres: “los ciudadanos DE UNO Y OTRO SEXO, mayores de 23 años, tendrán los mismos derechos electorales conforme determinan las leyes”.

Es por eso que hoy no debo ser yo quien ocupe la palabra en este espacio sino ella. Y que mejor forma de hacerlo que trayendo aquí sus palabras frente al hemiciclo de varones (y Victoria Kent) aquel jueves glorioso:

claracampoamor1931-09-18-nuevomundo“Señores diputados: lejos yo de censurar ni de atacar las manifestaciones de mi colega, señorita Kent, comprendo, por el contrario, la tortura de su espíritu al haberse visto hoy en trance de negar la capacidad inicial de la mujer. Creo que por su pensamiento ha debido de pasar, en alguna forma, la amarga frase de Anatole France cuando nos habla de aquellos socialistas que, forzados por la necesidad, iban al Parlamento a legislar contra los suyos.

Respecto a la serie de afirmaciones que se han hecho esta tarde contra el voto de la mujer, he de decir, con toda la consideración necesaria, que no están apoyadas en la realidad. Tomemos al azar algunas de ellas. ¿Que cuándo las mujeres se han levantado para protestar de la guerra de Marruecos? Primero: ¿y por qué no los hombres? Segundo: ¿quién protestó y se levantó en Zaragoza cuando la guerra de Cuba más que las mujeres? ¿Quién nutrió la manifestación pro responsabilidades del Ateneo, con motivo del desastre de Annual, más que las mujeres, que iban en mayor número que los hombres?

¡Las mujeres! ¿Cómo puede decirse que cuando las mujeres den señales de vida por la República se les concederá como premio el derecho a votar? ¿Es que no han luchado las mujeres por la República? ¿Es que al hablar con elogio de las mujeres obreras y de las mujeres universitarias no está cantando su capacidad? Además, al hablar de las mujeres obreras y universitarias, ¿se va a ignorar a todas las que no pertenecen a una clase ni a la otra? ¿No sufren éstas las consecuencias de la legislación? ¿No pagan los impuestos para sostener al Estado en la misma forma que las otras y que los varones? ¿No refluye sobre ellas toda la consecuencia de la legislación que se elabora aquí para los dos sexos, pero solamente dirigida y matizada por uno? ¿Cómo puede decirse que la mujer no ha luchado y que necesita una época, largos años de República, para demostrar su capacidad? Y ¿por qué no los hombres? ¿Por qué el hombre, al advenimiento de la República, ha de tener sus derechos y han de ponerse en un lazareto los de la mujer?

Pero, además, señores diputados, los que votasteis por la República, y a quienes os votaron los republicanos, meditad un momento y decid si habéis votado solos, si os votaron sólo los hombres. ¿Ha estado ausente del voto la mujer? Pues entonces, si afirmáis que la mujer no influye para nada en la vida política del hombre, estáis -fijaos bien- afirmando su personalidad, afirmando la resistencia a acatarlos. ¿Y es en nombre de esa personalidad, que con vuestra repulsa reconocéis y declaráis, por lo que cerráis las puertas a la mujer en materia electoral? ¿Es que tenéis derecho a hacer eso? No; tenéis el derecho que os ha dado la ley, la ley que hicisteis vosotros, pero no tenéis el derecho natural fundamental, que se basa en el respeto a todo ser humano, y lo que hacéis es detentar un poder; dejad que la mujer se manifieste y veréis como ese poder no podéis seguir detentándolo.

No se trata aquí esta cuestión desde el punto de vista del principio, que harto claro está, y en vuestras conciencias repercute, que es un problema de ética, de pura ética reconocer a la mujer, ser humano, todos sus derechos, porque ya desde Fitche, en 1796, se ha aceptado, en principio también, el postulado de que sólo aquel que no considere a la mujer un ser humano es capaz de afirmar que todos los derechos del hombre y del ciudadano no deben ser los mismos para la mujer que para el hombre. Y en el Parlamento francés, en 1848, Victor Considerant se levantó para decir que una Constitución que concede el voto al mendigo, al doméstico y al analfabeto -que en España existe- no puede negárselo a la mujer. No es desde el punto de vista del principio, es desde el temor que aquí se ha expuesto, fuera del ámbito del principio -cosa dolorosa para un abogado-, como se puede venir a discutir el derecho de la mujer a que sea reconocido en la Constitución el de sufragio. Y desde el punto de vista práctico, utilitario, ¿de qué acusáis a la mujer? ¿Es de ignorancia? Pues yo no puedo, por enojosas que sean las estadísticas, dejar de referirme a un estudio del señor Luzuriaga acerca del analfabetismo en España.

Hace él un estudio cíclico desde 1868 hasta el año 1910, nada más, porque las estadísticas van muy lentamente y no hay en España otras. ¿Y sabéis lo que dice esa estadística? Pues dice que, tomando los números globales en el ciclo de 1860 a 1910, se observa que mientras el número total de analfabetos varones, lejos de disminuir, ha aumentado en 73.082, el de la mujer analfabeta ha disminuido en 48.098; y refiriéndose a la proporcionalidad del analfabetismo en la población global, la disminución en los varones es sólo de 12,7 por cien, en tanto que en las hembras es del 20,2 por cien. Esto quiere decir simplemente que la disminución del analfabetismo es más rápida en las mujeres que en los hombres y que de continuar ese proceso de disminución en los dos sexos, no sólo llegarán a alcanzar las mujeres el grado de cultura elemental de los hombres, sino que lo sobrepasarán. Eso en 1910. Y desde 1910 ha seguido la curva ascendente, y la mujer, hoy día, es menos analfabeta que el varón. No es, pues, desde el punto de vista de la ignorancia desde el que se puede negar a la mujer la entrada en la obtención de este derecho.

Otra cosa, además, al varón que ha de votar. No olvidéis que no sois hijos de varón tan sólo, sino que se reúne en vosotros el producto de los dos sexos. En ausencia mía y leyendo el diario de sesiones, pude ver en él que un doctor hablaba aquí de que no había ecuación posible y, con espíritu heredado de Moebius y Aristóteles, declaraba la incapacidad de la mujer.

A eso, un solo argumento: aunque no queráis y si por acaso admitís la incapacidad femenina, votáis con la mitad de vuestro ser incapaz. Yo y todas las mujeres a quienes represento queremos votar con nuestra mitad masculina, porque no hay degeneración de sexos, porque todos somos hijos de hombre y mujer y recibimos por igual las dos partes de nuestro ser, argumento que han desarrollado los biólogos. Somos producto de dos seres; no hay incapacidad posible de vosotros a mí, ni de mí a vosotros.

Desconocer esto es negar la realidad evidente. Negadlo si queréis; sois libres de ello, pero sólo en virtud de un derecho que habéis (perdonadme la palabra, que digo sólo por su claridad y no con espíritu agresivo) detentado, porque os disteis a vosotros mismos las leyes; pero no porque tengáis un derecho natural para poner al margen a la mujer.

Yo, señores diputados, me siento ciudadano antes que mujer, y considero que sería un profundo error político dejar a la mujer al margen de ese derecho, a la mujer que espera y confía en vosotros; a la mujer que, como ocurrió con otras fuerzas nuevas en la revolución francesa, será indiscutiblemente una nueva fuerza que se incorpora al derecho y no hay sino que empujarla a que siga su camino. Sigue leyendo

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La violencia de género económica, paradigma de la violencia sistémica contra las mujeres

cartel-8-de-marzo-2015Cada 8 de Marzo conmemoramos el Día Internacional de la Mujer Trabajadora con el objetivo de seguir sensibilizando a la sociedad en su conjunto sobre la existencia de una discriminación real  entre hombres y mujeres y para denunciar las diferencias manifestaciones de violencia económica y socio-laboral que sufrimos las mujeres como mujeres trabajadoras. El poder político y el poder financiero siguen perpetuando un sistema social, político y económico de progresiva desprotección y precarización hacia las personas que continuamos desarrollando la mayor parte de las tareas productivas y, sobre todo, no reproductivas del país, y hacia las personas que no pueden trabajar. Entretanto, incrementan los salarios de personas, físicas o jurídicas, que desde la política, la patronal y las instituciones públicas y privadas, saquean el país.

Y así, año tras año, nos encontramos nuevamente resistiendo a las agresiones brutales de la misma política neoliberal contra la clase trabajadora en general, pero que nos golpea más fuerte a nosotras, las mujeres, marginándonos en trabajos precarios, temporales y a tiempo parcial, y colaborando al mantenimiento de la violencia de género económica con la pasividad en los procesos de negociación colectiva ante al crecimiento de la brecha salarial. En la mayoría de los Convenios Colectivos se siguen  perpetuando los estereotipos de género y la infravaloración social de las tareas feminizadas; por un lado, situando las actividades feminizadas en grupos profesionales de menor nivel y, por otro, estableciendo complementos salariales que habitualmente disfrutan los hombres.

Como decía, en un anterior post, la sociedad continúa con su mirada inquisidora sobre las mujeres y reclamando nuestra completa disponibilidad para jornadas parciales, contratos por horas, exigiéndonos, además, una sobre-cualificación y cuestionando nuestra profesionalidad si queremos compatibilizarla con un proyecto de maternidad, engrosando las listas del paro o trabajando en condiciones de esclavas en la agricultura, en fábricas, hostelería, falsas autónomas, servicios públicos, profesoras interinas, sanitarias y un largo etcétera.

Con el paso de los años y la incansable lucha de tantas y tantas mujeres, hoy sabemos bien que las transformaciones sociales que las mujeres y la sociedad en su conjunto necesitan no vendrán de la mano del mundo político, sino de la conciencia y movilización social. Si las mujeres no luchamos por nuestros derechos, nadie lo va a hacer por nosotras.

 

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RESISTENCIAS LEGISLATIVAS AL FIN DE LA VIOLENCIA MACHISTA

Dice nuestro Código Penal que “el que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado, como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de tres meses a tres años o multa de seis a doce meses, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico. La simple vigilancia o seguimiento facultativo del curso de la lesión no se considerará tratamiento médico.

2. El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión no incluida en el apartado anterior, será castigado con la pena de multa de uno a tres meses.

3. El que golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, será castigado con la pena de multa de uno a dos meses.

4. Los delitos previstos en los dos apartados anteriores sólo serán perseguibles mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.”  

Bien, tenéis aquí el tenor literal del artículo 147 CP, con el que contamos desde el año 2004, en virtud de la LOIVG 1/2004, que agrava la violencia “física” que las mujeres venimos sufriendo por la simple razón de serlo.

Hace más de una década, la inserción en el derecho sustantivo penal del llamado delito de “malos tratos” pudiera ser una novedad y no pretendo decir que no fuese un paso necesario. Ahora bien, en 2015, tras el sangriento aumento de agresiones machistas que acaban en feminicidios y habida cuenta de que han sido y son muchas las mujeres que son asesinadas cada día sin haber tenido una relación de afectividad de ningún tipo con el agresor-asesino es un sinsentido que mantengamos vigente esta norma y nos alejemos de soluciones reales y contundentes que permitan atajar al problema desde su completud .

Laura del Hoyo Chamón, asesinada en Cuenca el pasado mes de agosto y la joven asesinada ayer en Quintanar de la Orden (Toledo) son únicamente dos ejemplos de las miles de mujeres que con el tenor literal de la ley en la mano no serían computadas como víctimas del terrorismo machista. Estamos presenciando cómo el requisito sine qua non establecido en 2004 sobre la necesidad de relación de afectividad o análoga con o sin convivencia con el agresor-asesino está frenando significativamente los avances en pro de la erradicación de esta abominable lacra, y está obstaculizando seriamente que las juezas y jueces puedan tutelar debidamente a miles de víctimas; a saber, amigas -como Laura del Hoyo-, mujeres que no quisieron nunca tener una relación con él -como la joven de Quitanar (Toledo)-, hijas, hijos, personas mayores o incapaces a cargo, etc.

Todas estas personas son víctimas de la violencia machista -psicológica y/o física-  y todas merecen que se haga justicia y que nuestro ordenamiento jurídico se adecue de una vez a esta fenomenología de violencia endémica.

violencia machista

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ESTADO: NO ES DIGNO NI MORAL AL MACHISTA SOPORTAR. BASTA YA DE INACCIÓN.

Un futuro mejor esta por venir si seguimos unidas:

Si echamos la vista atrás, vemos que efectivamente hemos dado pasos de gigante; detrás de cada Ley por la IGUALDAD REAL de hombres y mujeres aprobada (1/2004; 3/2007)ha habido una fuerte lucha de mujeres valientes para conformar esos grandes pactos sociales que fueron esas normas. Hoy, miles de mujeres (y de hombres!!!!!) de todas las edades, ciudades, razas, sexualidades e ideologías éramos una; una marea morada, rotunda y fuerte, sin miedo, que no acababa nunca; como nunca debió acabar nuestra libertad. Porque alguna vez la tuvimos, hace millones de billones de años, pero se nos arrebatō y a lo largo de nuestra historia, los Poderes, en plural, han ensalzando todo lo masculino  con el consiguiente menosprecio de  lo femenino. Pero, hoy, Madrid  olía a libertad y lucía con más luz; una luz que nacía de los ojos de todas las personas que estábamos allí y nos mirábamos con ilusión, con complicidad, con esperanza, como si ya nos hubiéramos visto antes. Ha habido momentos que han marcado Historia pero el de hoy, #7n, ha sido especial, distinto, emocionante, violeta, de la calle, de nosotras, de las que -de una forma u otra- hemos sufrido la violencia machista en una relación, el empleo o la vida cotidiana, de las que no, de todas, de quienes hemos querido y podido ir y de quienes no.
Hoy he caminado junto a #LaurayMarina -que han ido presentes en mi alma, voz y pensamiento- y junto a cada mujer asesinada, cada familia rota, cada vida robada y cada sueño truncado a manos de un machismo sostenido, perpetuado y permitido que mata, empobrece y atonta; que oprime, empequeñece y relega; que humilla, invisibiliza y discrimina; que acosa, denigra y ridiculiza. Porque sí, el machista mata pero hay mucho detrás de cada feminicidio, y no sólo  en el seno del hogar. Porque todo desprecio es violencia y porque todo gesto que te hace pequeña y te induce a pensar que no vales nada, es violencia.
Hoy, gentes diversas confluíamos con fuerza, amabilidad, igualdad y respeto. Me detenía y observaba las caras de las miles y miles de mujeres, y más hombres de los que pude imaginar, (no sabría decir cuántas personas estábamos allí viviendo este día único y alzando la voZ) y  veía en sus ojos cristalinos reflejado “ESO” que yo sentía aquí, muy dentro del estómago: esperanza, ilusión  y ganas de seguir luchando. Hoy,  7 de noviembre YA es un día marcado en la Historia de España, con mayúsculas.
Entre esa gran multitud, me he sentido la aguja de ese pajar del refranero al ver de repente a una gran luchadora en el centro de una gran pancarta mostrando en su rostro la ilusión y el cansancio del trabajo feminista de muchos años, y  de noches sin dormir por hacer de este mundo un mundo libre e igual donde el respeto sea el idioma universal. Corriendo he ido a abrazar a  Angeles Cozas Villena que brillaba a lo lejos, con  lágrimas en los ojos. Estoy emocionada  sí, muy emocionada de ver cuánto podemos conseguir si nos unimos, si dejamos a un lado las ideologías políticas, si sacamos todo nuestro poder arrebatado hacia fuera,sin miedo, sin pedir perdón por querer ser iguales en derechos  y no meros objetos del Derecho y del machismo patriarcal viejo y maloliente. Gobierno y demás poderes en general: #sinosoispartedelasoluciōnersoispartedelproblema
Por una reforma de la Constitución cuyo eje vertebrador no sea la conformación territorial del Estado español y Cataluña sino nuestra presencia en el texto constitucional y la tutela máxima de una lacra ancestral que nosotras, y no sólo nosotras (hijas,hijos,amigas -como Laura del Hoyo-…) sufrimos.

Hoy, #7n ’15, mi voz y mi presencia en #Madrid  ha sido por cada una de las casi 1.400 MUJERES,  repito,  MIL CUA-TRO-CIEN-TAS (quizá haya quienes, así, con todas las letras, tomen conciencia,  de una vez,  de que estamos ante un auténtico GENOCIDIO contra más de la mitad de la población mundial) ASESINADAS únicamente en los últimos 20 años.  ¿Cuántas más?  ¿A qué están Uds esperando para conformar un categórico, contundente y serio Pacto de Estado? Educación en igualdad, más protección a las víctimas, reformulación de la LOIEMH con obligaciones reales de igualdad a las empresas, no con meras recomendaciones de RSE, medidas de acción positiva para una corresponsabilidad dirigida a hombres y a mujeres, posible y real, no teórica y unidireccional, etc.
Uds que tienen la llave de las arcas que pagamos humildemente cada trabajador/a  con nuestros impuestos, etc., podrían decirnos si destinarán dinero ‘SUFICENTE’ para poner en marcha los referidos y necesarios cambios?  No olviden preguntarse que van a hacer a  partir de ahora para eliminar toda norma, artículo o epígrafe de artículo claramente sesgado (comenzando por la Ley del IRPF,  por ejemplo).  ¿Y que me dicen de nuestra infrarepresentación? ¿y acerca de la brecha salarial? ¿Seremos nombradas en la debatida y supuesta reforma constitucional? ¿O,  quizá, pretenden seguir invisibilizándonos desde el lenguaje y la educación para, de modo sutil, coartar las innumerables manifestaciones de la violencia contra las mujeres? En definitiva, todo se traduce en: ¿habrá dinero para una educación en igualdad, requisito ‘sine qua non’ para erradicar desde la infancia esta abominable lacra Social,  habida cuenta de que seguir sin esta coeducación es perpetuarla,  ergo, ser “cooperadores necesarios” de ella y, consecuentemente de que nos sigan asesinando, acosando, discriminando, humillando e infrapagando? La pregunta es directa. Si tienen un minuto, les agradecería una respuesta. Saludos cordiales

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HACER ES LA FORMA DE DECIR

Un futuro mejor esta por venir si seguimos unidas:

Si echamos la vista atrás, vemos que efectivamente hemos dado pasos de gigante; detrás de cada Ley por la IGUALDAD REAL de hombres y mujeres aprobada (1/2004; 3/2007)ha habido una fuerte lucha de mujeres valientes para conformar esos grandes pactos sociales que fueron esas normas. Hoy, miles de mujeres (y de hombres!!!!!) de todas las edades, ciudades, razas, sexualidades e ideologías éramos una; una marea morada, rotunda y fuerte, sin miedo, que no acababa nunca; como nunca debió acabar nuestra libertad. Porque alguna vez la tuvimos, hace millones de billones de años, pero se nos arrebatō y a lo largo de nuestra historia, los Poderes, en plural, han ensalzando todo lo masculino  con el consiguiente menosprecio de  lo femenino. Pero, hoy, Madrid  olía a libertad y lucía con más luz; una luz que nacía de los ojos de todas las personas que estábamos allí y nos mirábamos con ilusión, con complicidad, con esperanza, como si ya nos hubiéramos visto antes. Ha habido momentos que han marcado Historia pero el de hoy, #7n, ha sido especial, distinto, emocionante, violeta, de la calle, de nosotras, de las que -de una forma u otra- hemos sufrido la violencia machista en una relación, el empleo o la vida cotidiana, de las que no, de todas, de quienes hemos querido y podido ir y de quienes no.
Hoy he caminado junto a #LaurayMarina -que han ido presentes en mi alma, voz y pensamiento- y junto a cada mujer asesinada, cada familia rota, cada vida robada y cada sueño truncado a manos de un machismo sostenido, perpetuado y permitido que mata, empobrece y atonta; que oprime, empequeñece y relega; que humilla, invisibiliza y discrimina; que acosa, denigra y ridiculiza. Porque sí, el machista mata pero hay mucho detrás de cada feminicidio, y no sólo  en el seno del hogar. Porque todo desprecio es violencia y porque todo gesto que te hace pequeña y te induce a pensar que no vales nada, es violencia.
Hoy, gentes diversas confluíamos con fuerza, amabilidad, igualdad y respeto. Me detenía y observaba las caras de las miles y miles de mujeres, y más hombres de los que pude imaginar, (no sabría decir cuántas personas estábamos allí viviendo este día único y alzando la voZ) y  veía en sus ojos cristalinos reflejado “ESO” que yo sentía aquí, muy dentro del estómago: esperanza, ilusión  y ganas de seguir luchando. Hoy,  7 de noviembre YA es un día marcado en la Historia de España, con mayúsculas.
Entre esa gran multitud, me he sentido la aguja de ese pajar del refranero al ver de repente a una gran luchadora en el centro de una gran pancarta mostrando en su rostro la ilusión y el cansancio del trabajo feminista de muchos años, y  de noches sin dormir por hacer de este mundo un mundo libre e igual donde el respeto sea el idioma universal. Corriendo he ido a abrazar a  Angeles Cozas Villena que brillaba a lo lejos, con  lágrimas en los ojos. Estoy emocionada  sí, muy emocionada de ver cuánto podemos conseguir si nos unimos, si dejamos a un lado las ideologías políticas, si sacamos todo nuestro poder arrebatado hacia fuera,sin miedo, sin pedir perdón por querer ser iguales en derechos  y no meros objetos del Derecho
y del machismo patriarcal viejo y maloliente. Gobierno y demás poderes en general: #sinosoispartedelasoluciōnersoispartedelproblema
Por una reforma de la Constitución cuyo eje vertebrador no sea la conformación territorial del Estado español y Cataluña sino nuestra presencia en el texto constitucional y la tutela máxima de una lacra ancestral que nosotras, y no sólo nosotras (hijas,hijos,amigas -como Laura del Hoyo-…) sufrimos.

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LA CORRESPONSABILIDAD COMO MEDIDA DE FRENO AL SOMETIMIENTO-VIOLENCIA DE LAS MUJERES EN LA RELACIÓN LABORAL SUFRE UN ATAQUE SIN PRECEDENTES

IÑIGO MENDEZ DE VIGO ministro de educaciónLa dimensión constitucional de los derechos de maternidad, paternidad y demás derechos de conciliación se encuentra conectada, cada vez más, con el principio de igualdad material-real, habiendo superado de forma absoluta el principio de igualdad formal.

Así las cosas, en el entorno europeo, desde hace algunos años, no se habla de conciliación -que entendida en sentido estricto podría resultar incluso contraproducente para las mujeres-, sino que lo que se promueve es la denominada corresponsabilidad familiar, una corresponsabilidad justa y equilibrada de los varones en las tareas domésticas y de cuidados. La creciente participación de las mujeres en el mercado de trabajo ha llevado consigo cambios en la estructura familiar que han obligado a repensar los roles tradicionales del cuidado desempeñados por las mujeres y hacen necesario un reforzamiento de los derechos de presencia frente a los de ausencia de la mujer a fin de que, sin perjuicio del cuidado de los menores, se apueste por la corresponsabilidad familiar o, lo que es lo mismo, por una mayor implicación de los varones en las tareas de cuidados, tradicionalmente desempeñadas por las mujeres, lo que ha impedido la conciliación de éstas entre vida familiar y personal y vida laboral.

Nos encontramos por tanto en la era de la corresponsabilidad y debemos avanzar en este camino a pesar de que la crisis haya frenado su correcta implementación reconociendo que la corresponsabilidad ha seguido caminos distintos en España y en el entorno europeo.

Lo que jamás habría imaginado es que en esta senda hacia la efectiva conciliación de vida laboral con vida familiar y persona femenina el Ministerio de Educación español pretendiese jamás impulsar una FP de `AMAS´ DE CASA, un ciclo formativo básico en la que se plantean clases, por ejemplo, para aprender a hacer la lista de la compra o para remendar un calcetín.

El título de FP, Actividades domésticas y limpieza de edificios, fue aprobado por el Consejo de Ministros y publicado en el BOE el 29 de agosto, pero el hecho de ser aprobado junto a otros seis títulos provocó que pasara inadvertido hasta ahora.

La efectiva conciliación trabajo/familia de las trabajadoras es un pilar fundamental que se erige como elemento debilitador del sistema opresor. Es por ello que quienes venimos luchando por lograr una implicación justa y equilibra de los hombres en las tareas del hogar y de cuidados de hijas e hijos y personas mayores a cargo no vamos a permitir de ninguna de las maneras que este anteproyecto de Ley vea la luz.

Aquí os dejo la noticia: http://www.primaveravalenciana.info/2015/10/24/el-ministerio-aprueba-crear-una-fp-basica-de-amas-de-casa/

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PORQUE EL MASCULINO ES MASCULINO Y PUNTO.

lenguaje no sexista la o es o y la a es a

 “No somos nosotr@s quienes hablamos a través del lenguaje, es el lenguaje el que habla a través de nosotr@s”. Martin Heidegger

Algunos hombres pensarán que algunas mujeres estamos analizando concienzudamente el lenguaje para detectar algunas definiciones machistas. Esta afirmación tiene parte de cierta y parte de incierta. La verdad es que sí; muchas mujeres venimos analizando “con lupa” los ambages de la sacro santa Real Academia de la Lengua Española para poner de manifiesto el machismo en el lenguaje. La parte incierta es que no hemos encontrado algunas definiciones altamente sexistas sino que hemos obtenido un basto listado de ellas.

Así las cosas , ¿podemos afirmar que el lenguaje es machista? Nada más lejos de la realidad. El lenguaje no es machista; el lenguaje no más que el instrumento que transmite el sexismo de la sociedad. Y es que, como bien decía Heidegger “No somos nosotr@s quienes hablamos a través del lenguaje, es el lenguaje el que habla a través de nosotr@s”.

Por lo tanto, ¿qué es lo que sucede? ¿podemos `atrevernos` a decir que son los académicos de la lengua los machistas? La definición que “los miembros” (el 99% son hombres) de la RAE han hecho de determinadas palabras pone de manifiesto que sí. Veámos algunos ejemplos:

-HUERFANO,NA (RAE): «Dicho de una persona menor edad a quien se le han muerto el padre y la madre o uno de los dos, especialmente el padre».

Como pueden ustedes apreciar, para los académicos es peor que a una menor o a un menor se le muera el padre que la madre. Cuanto menos, hay que decir, que esto es un juicio de valor que el diccionario oficial de un Estado Democrático y De Derecho debería de evitar, por respeto a la dignidad de todos los seres humanos, especialmente a aquellos seres que permiten la reproducción y la existencia de la vida en el planeta: las mujeres.

MADRE (RAE): Dícese de una hembra que ha parido; PADRE: Dícese de un varón o macho que ha engendrado.

Es cuanto menos curiosa la asociación del verbo engendrar con los hombres cuando es sabido por todas y todos que puede engendrar tanto un hombre como una mujer (cosa que no sucede viceversa, con la acción de parir).

Pero, pongamos un ejemplo menos llamativo, de aparente neutralidad:

SOMBRERO (RAE):

  1. Prenda de vestir que utilizan los varones para cubrirse la cabeza, que consta de copa y ala.
  2. Prenda de adorno usada por las mujeres para cubrirse la cabeza.

Para los académicos, los hombres se visten y las mujeres se adornan; una definición que encierra una alta dosis de machismo bajo la apariencia de pura neutralidad.

O, ¿qué me dicen de los denominados “duales aparentes”? Esas palabras que al hacer el femenino regular cambiando la “o” final por una “a” provocan una violencia contra las mujeres terrible como:

  1. SUEGRO: Mueble, normalmente de salón, con capacidad para todo lo que le encomiende la meiga; SUEGRA: Especie de meiga con obsesión por controlar la voluntad de aquel que ose a usurparle una hija.
  2. ZORRO: Animal; ZORRA: Ramera, puta.
  3. GOLFO: Hombre pillo; GOLFA: Ramera, puta.
  4. HOMBRE PÚBLICO: Hombre que se dedica a la política u ostenta cualquier cargo público; MUJER PÚBLICA: Ramera, puta.
  5. HOMBRE FRÍO: Hombre sereno, calmado; MUJER FRÍA: frígida.
  6. GOBERNANTE: Hombre que se dedica a gobernar algo. Dirigente de un país; GOBERNANTA: Mujer que dirige la planta de un hotel.
  7. VERDULERO: Hombre que vende verduras: VERDULERA: Mujer ordinaria y vulgar.
  8. Etc.

Hay que reconocer que la RAE, con cierta resistencia, ha ido introduciendo en algunos de estos ejemplos un “/a” en la acepción tradicional pensada únicamente para los varones pero han sido los menos. Podría nombrar muchos ejemplos más como éstos pero lo importante no es citar, una a una, las manifestaciones del machismo en la Lengua Española sino reflexionar sobre el hecho de que, como dice la profesora Teresa Meana, “las palabras tienen un efecto mágico por la forma en que influyen en la mente de quien las emite y en la de quien las recibe”.

Lo esencial es tener muy presente que la lengua es un cuerpo vivo y en evolución constante. El lenguaje no es algo natural sino una adquisición cultural y, por tanto modificable y adaptable a los tiempos. Cómo iban a existir hace algunos años oficios en femenino como “notaria”, “fiscala” o “jueza” si las mujeres tuvimos `prohibido por LEY´ el acceso a estas oposiciones hasta finales del siglo pasado (1979, en teoría; 1981, en la práctica). ¿Todavía hay profesiones que feminizar? Mi respuesta es: Sí, cada día; toda vez que las mujeres vayamos ganando nuevos espacios laborales tradicionalmente vetados por el patriarcado.

Insisto: el masculino es masculino y punto. El masculino carece de amplitud. Por lo tanto, no nos dejemos confundir con mentiras a medias porque el lenguaje tiene una tendencia dúctil y fantástica a cambiar. El único obstáculo es la resistencia de determinadas intelectualidades, determinados medios de comunicación y determinados grupos sociales a modificar y reescribir lo mal escrito, lo no nombrado, lo ignorado: las mujeres.

                            –Profesora, ¿Cómo se forma el femenino?

                            -Desde el masculino, añadiendo una a al final.

                            -Y, entonces, el masculino ¿cómo se forma, profesora?

                             -El masculino no se forma, existe.

La lengua Española ofrece infinidad de posibilidades que no necesitan ni siquiera nombrar una realidad en masculino y en femenino, engloban a ambos género por sí solas. Así, yo no soy de los ciudadanos, pero sí de la ciudadanía; no soy de los vecinos, pero sí del vecindario y no soy de los profesores, pero soy del profesorado.

Considero que con estos cuantos ejemplos queda sobradamente demostrado que incluirnos a las mujeres en el lenguaje es algo sencillo y que no supone complejidad alguna. Por lo tanto, poder, se puede; lo que no me queda nada claro es si se quiere.

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